En 2020 el mundo enfrentaba una crisis sanitaria global que ha dejado consecuencias en el sistema sanitario y en la economía. El cierre temporal de muchas obras y fábricas dejaba a su paso una escasez de materias primas que ahora afecta de manera directa al sector de la construcción. Esta escasez planteaba nuevos problemas para las constructoras y profesionales de la obra, y se ha sumado a un incremento de precios que agrava la situación en el mercado actual. Analicemos las causas de la escasez, las previsiones para los próximos meses y cómo puede responder el sector de la construcción.

¿Qué ha provocado la escasez de materias primas?

Existen varias causas que han llevado a una escasez de materias primas a nivel mundial, la más sonada fue el descenso de la actividad que tuvo lugar en 2020 a consecuencia de la crisis sanitaria de la Covid-19. Durante varios meses la producción cayó en picado y muchas obras pararon sus proyectos frente a las restricciones. Durante 2020 se mantuvo un ritmo de producción y compra reducido, pero al recuperar la nueva normalidad, el volumen de compras aumentó rápidamente. Varios países, como China, optaron por la compra en grandes cantidades de materias primas, para poder asegurar reservas en el país, y eso agravó la situación a nivel mundial.

La producción seguía siendo escasa y esto se hacía palpable en sectores como la construcción o los dispositivos tecnológicos y las baterías, industrias en auge que veían reducido su stock para poder afrontar la situación del mercado. Épocas como el Black Friday o las Navidades aún complican más la situación, pues los productores tienen menos materias primas para tener stock de sus productos y la demanda aumenta a ritmos agigantados.

Desafíos y previsiones para la construcción en 2023

Cuáles son los principales retos y qué podemos hacer para enfrentarlos

Consecuencias para el sector de la construcción

La escasez de estos materiales ha provocado un aumento de los precios en el mercado, hay menos productos disponibles y más demanda de los mismos. Esto se suma a un contexto de inestabilidad económica a nivel mundial, en parte por el estallido del conflicto entre Rusia y Ucrania. Esta guerra ha agravado la carencia de algunas materias primas y ha encarecido la vida, pues la inflación ha ido en aumento, así como el precio de las energías, sobre todo en la Eurozona.

Frente al encarecimiento, gran parte de los profesionales de la construcción han tenido que reducir sus márgenes de beneficios o incluso terminar obras que representaban pérdidas por los gastos relacionados con las mismas. Hay materias primas esenciales que se requieren para finalizar una obra y las constructoras deben pagar las mismas a un precio más elevado. Esto se suma a una factura que ya se veía afectada directamente por la subida de precios en la gasolina o la energía, recursos esenciales en un proyecto de obra.

Esto se traduce en dificultades para poder desarrollar nuevos proyectos de obra rentables a corto y largo plazo. Los profesionales que deciden continuar con su actividad tienen que hacer frente a retrasos en las entregas de los materiales, alargándose cada proyecto mucho más en el tiempo.

Una situación compleja que se une a una falta de edificaciones en ciudades con mucha demanda. Cada vez existen más grandes ciudades que tienen mucha demanda de personas que buscan pisos para alquiler y compra, pero no cuentan con la oferta disponible en el mercado. Esto provoca un encarecimiento general de los precios de las viviendas, algo que acaba afectando de manera indirecta a la construcción. Esta situación se hizo más real después de la pandemia de la Covid-19, con las restricciones, muchas familias pudieron ahorrar y cuando llegó la “nueva normalidad”, optaron por un cambio de vivienda.

Previsiones del desabastecimiento de materiales de construcción

Esta escasez de materiales preocupó por su magnitud en 2021 y los profesionales de la construcción tuvieron que retrasar sus proyectos de obra o modificar sus presupuestos para poder adaptarse a los cambiantes y demandantes precios del mercado. La situación parece mantenerse en el tiempo y la Guerra entre Rusia y Ucrania solo agravó un contexto que ya afectaba de manera directa al sector.

Para poder sostener la situación en el tiempo, las federaciones de la construcción pidieron medidas de soporte por parte de los gobiernos. Materias tan básicas como el plástico, la madera, el acero o el papel vieron subir su precio continuamente, y los presupuestos cada vez debían tener las fechas de validez más cortas, para poderse adaptar a las fluctuaciones. Una realidad en la industria difícil de trasladar a un consumidor final que también ha visto subir su coste de vida en el último año.

Aunque por el momento el precio de las materias primas y su desabastecimiento sigue siendo un tema tenso a tener en cuenta en los proyectos de construcción, los expertos consideran que los niveles actuales no se mantendrían en el tiempo y la situación mejoraría en el futuro. Sin embargo, animan a los profesionales a mejorar su planificación a mediano y largo plazo de aprovisionamiento de materiales básicos para su actividad económica, aumentando los inventarios y evitando los retrasos en los tiempos de construcción. También, se apuesta por disminuir la cantidad de stock necesario, haciendo una mejor gestión de los recursos disponibles y sus posibilidades en el sector.

Recomendación: La evolución de los precios en los materiales de construcción

La digitalización para una mayor eficiencia ante la escasez de materias primas

Frente a esta tensa situación y ante un periodo de transición en el mercado, la digitalización se presenta como una solución a trabajar en el sector. El uso de herramientas digitales enfocadas en la optimización y la organización de los procesos de obra puede facilitar la gestión diaria de las empresas.

PlanRadar es un ejemplo de una plataforma enfocada a los profesionales del mundo de la obra con la que mejorar la eficiencia de sus proyectos, ahorrando tiempo y disminuyendo costes de mano de obra. Gracias al uso de la plataforma es más sencillo detectar necesidades antes de que representen un problema, contando con margen para crear una ruta alternativa para evitar los efectos de la crisis de desabastecimiento de materiales a nivel mundial.

Sin duda, el sector volverá a ver mejores épocas y los expertos se mantienen esperanzados, pero una buena planificación y una organización a medida para tu negocio serán dos herramientas clave para el éxito de tus proyectos de obra.